El judo español volvió a demostrar su fortaleza internacional gracias a las sobresalientes actuaciones de Ayumi Leiva y Ariela Sánchez, quienes conquistaron una medalla de oro y otra de bronce, respectivamente, en el Grand Slam de Hungría 2026, celebrado en Budapest con la asistencia de 504 deportistas de 67 naciones.
Dos deportistas con historias y raíces diferentes, pero unidas por un mismo proyecto deportivo. Ambas son pupilas de los olímpicos Sugoi Uriarte y Laura Gómez y tienen su base habitual de preparación en el Centro Especializado de Alto Rendimiento (CEAR) de Valencia, donde trabajan para consolidarse entre las mejores judokas del panorama internacional.
La gran protagonista de la primera jornada fue Ayumi Leiva, judoka de origen cubano que representa a España en la categoría de -52 kg.
La competidora de 24 años, firmó un torneo impecable en la capital húngara. Cuatro combates, cuatro victorias. En octavos, venció de wazari a la italiana Perna; trigésima de la lista universal. En cuartos, doblegó a la rusa Nugaeva; 17° del mundo por Ippón.
Ya en semifinales, repitió la dosis del Ippón a la medallista europea senior del 2025, la neerlandesa Van Krevel. Por último, en la final, se impuso a la joven polaca Twarowska.
La española llevó la iniciativa y consiguió adelantarse mediante un yuko de o-uchi-gari. A partir de ese momento, administró la ventaja con inteligencia, solidez táctica y un excelente control del combate hasta proclamarse campeona.
Este resultado representa el primer oro de su carrera en un Grand Slam y confirma su progresión dentro de la élite mundial, colocándose de hecho como tercera del ranking mundial.
Ayumi Leiva se perfila junto a la navarra Ariane Toro, como las dos grandes favoritas para disputar la plaza olímpica de cara a la cita de Los Ángeles 2028 en los menos de 52 Kg.
Un día después llegó el turno de Ariela Sánchez, de origen dominicano y representante española en -63 kg.
La judoka completó una gran fase preliminar en la cual comenzó imponiéndose en la ronda inicial a la rumana Zuaznabar por Ippón. En la segunda fase la exigencia fue mayor ante Oberan (CRO) número 6 del mundo, a la que derrotó por la ventaja máxima.
En los cuartos de final un nuevo Ippón contra la polaca Kropska, del listado mundial la colocaba en la semifinal.
Su rival en la semifinal fue la eslovena Kajzer, 9° del Ranking Mundial ante la que cedió en un disputado encuentro por Ippón.
A pesar de este contratiempo Ariela se recuperó con determinación para afrontar el combate por el bronce y subir al tercer escalón del podio y para ello derrotó en el enfrentamiento decisivo a la austriaca Lubjana Piovesana, 12° del mundo, consiguiendo una importante medalla en uno de los torneos más exigentes del circuito mundial.
Este primer podio en una competición de este nivel la ha impulsado hasta el puesto 49 de la clasificación mundial, consolidando su progresión en el circuito internacional y reafirmando el firme avance de esta nueva etapa deportiva bajo la bandera española.
El oro de Ayumi Leiva y el bronce de Ariela Sánchez ponen también en valor el trabajo desarrollado diariamente en el CEAR de Valencia bajo la dirección de Sugoi Uriarte y Laura Gómez. Los dos técnicos continúan formando y acompañando a una generación de judokas capaces de competir al máximo nivel y conseguir resultados destacados para España.
Budapest deja así una imagen cargada de simbolismo: una deportista de raíces cubanas y otra de raíces dominicanas, ambas defendiendo los colores de España y compartiendo entrenadores y centro de preparación. Dos trayectorias distintas que confluyen en el tatami y que tienen un mismo horizonte: seguir creciendo durante el ciclo olímpico hacia Los Ángeles 2028.
FOTOS: IJF
