El judo internacional ya tiene marcado en rojo uno de los grandes acontecimientos del próximo ciclo olímpico. Lausana será la sede del Campeonato del Mundo de Judo de 2028, una edición que adquirirá una relevancia extraordinaria al disputarse apenas unas semanas antes de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
La designación quedó oficialmente sellada durante el reciente Grand Slam de Lausana, celebrado por primera vez dentro del World Judo Tour. El presidente de la Federación Internacional de Judo (IJF), Marius Vizer, y el máximo responsable del judo suizo, Sergei Aschwanden, firmaron el acuerdo el pasado 29 de agosto, confirmando a Suiza como anfitriona de la gran cita mundialista de 2028.
No será un Campeonato del Mundo cualquiera. Su proximidad con Los Ángeles 2028 convertirá el torneo en uno de los momentos decisivos del ciclo olímpico. Además de los títulos mundiales y las medallas, estarán en juego importantes puntos para la clasificación olímpica, por lo que los mejores judokas del planeta llegarán a Lausana con mucho más que un podio en el horizonte.
La elección de la ciudad añade también un importante componente simbólico. Considerada la Capital Olímpica y sede del Comité Olímpico Internacional, Lausana recibirá a la élite mundial del judo en un momento determinante, cuando la carrera hacia LA28 se encuentre prácticamente en su recta final.
El escenario será nuevamente la Vaudoise Arena, instalación que acaba de superar con éxito su primera gran prueba internacional con la celebración del Grand Slam de 2026. El evento reunió a más de 500 judokas procedentes de 77 países y vendió más de 12.500 de las 15.000 entradas disponibles, demostrando la capacidad de la ciudad para albergar competiciones del máximo nivel.
La apuesta suiza responde, además, a una estrategia de crecimiento progresivo: Lausana se estrenó en 2026 como sede de un Grand Slam, repetirá la experiencia en 2027 y alcanzará su punto culminante en 2028 con la organización del Campeonato del Mundo.
La cita tendrá también un importante componente histórico. Lausana volverá a organizar un Mundial de judo 55 años después de haber acogido la edición de 1973, recuperando así un lugar destacado dentro de la historia de este deporte.
Para los judokas, sin embargo, el significado deportivo será todavía mayor. Llegar en plenitud de condiciones al Mundial, luchar por una medalla y, al mismo tiempo, administrar esfuerzos pensando en unos Juegos Olímpicos situados apenas unas semanas después planteará un desafío extraordinario tanto para los deportistas como para sus equipos técnicos.
Lausana 2028 será, por tanto, mucho más que la batalla por el arcoíris mundial. Será el último gran escaparate del judo internacional antes de Los Ángeles, un campeonato donde cada combate podrá tener consecuencias olímpicas y donde los grandes aspirantes a la gloria comenzarán a mostrar definitivamente sus cartas antes de LA28.
FOTOS: IJF
