El judo español cerró por todo lo alto su participación individual en el Campeonato de Europa Júnior de Podgorica con un nuevo título continental. Nikita Yudanov se proclamó campeón de Europa en la categoría de -100 kg, consiguiendo el segundo oro de España y contribuyendo de manera decisiva a que la delegación nacional terminara tercera en el medallero por federaciones.
El deportista de origen ucraniano que tiene como base habitual de entrenamiento el Centro Especializado de Alto Rendimiento (CEAR) de Valencia, firmó una sobresaliente actuación sobre el tatami montenegrino. El representante español fue superando cada uno de los obstáculos del cuadro y para ello comenzó con triunfo por yuko sobre Namazli (AZE).
Ya en los cuartos de final superó por Ippón al alemán Spyrydonov, idéntico marcador registrado ante el francés Sonntag y que le permitió alcanzar el combate por el título. En esta fase ante el ruso Dosiak un doble wazari le permitió al competidor de 19 años subir a lo más alto del podio europeo y engrosar un rico palmarés que ya incluía títulos mundiales y europeos cadetes de 2023, además de dos medallas consecutivas en el Campeonato Europeo Sub-23, cuando representó a Ucrania.
El título de campeón de Europa júnior en -100 kg conquistado por Nikita Yudanov tiene un significado que va mucho más allá del resultado deportivo. Tras un año complicado a nivel personal y mental, el judoca español encontró en el tatami la recompensa a meses de esfuerzo y superación.
«Esta medalla es muy importante para mí. Este año ha sido difícil. He tenido muchos problemas a nivel mental y con mi mentalidad deportiva», reconoció Yudanov tras conseguir el oro.
Su trayectoria reciente también ha estado marcada por grandes cambios: representar a España y establecerse en Valencia, donde vive y entrena. Allí ha encontrado un importante grupo de apoyo y un entorno que considera ya su segunda familia. «Mis entrenadores me ayudan cada día. He aprendido muchísimas cosas en Valencia. Creo que mi judo es más inteligente ahora, sobre todo en el agarre», destacó.
Especialmente emotiva fue su dedicatoria a su familia, de la que permanece alejado desde hace meses: «No he podido volver a casa en casi un año. Es difícil de explicar. Esta medalla es para mi familia».
Este título continental confirma su progresión y refuerza sus aspiraciones: «Ahora tengo grandes ambiciones. Siento que mejoro con cada competición».
El oro en -100 kg supone un importante éxito para el joven judoka y confirma su progresión dentro de una categoría especialmente exigente. Su triunfo también vuelve a poner en valor el trabajo desarrollado desde el CEAR de Valencia, uno de los centros de referencia en la preparación de judokas de alto nivel.
La medalla de Yudanov llegó además en el momento perfecto para cerrar una notable competición individual del equipo español. España había comenzado con fuerza el Europeo gracias a Claudia Pla, campeona continental en -48 kg, y Marta Beorlegui, que conquistó el bronce en -52 kg.
La cosecha continuó durante la segunda jornada con Rocío Arcones, tercera en -63 kg. Finalmente, Yudanov completó el cuarteto de medallistas nacionales conquistando el segundo título europeo para España.
Este último día de competición indivdual también se saldó con el séptimo puesto de la deportista aragonesa Mama Coulibaly (+78 Kg) que sumó una victoria y dos derrotas.
De esta manera, la delegación española termina la competición individual con cuatro medallas —dos oros y dos bronces—, un balance que coloca a la Real Federación Española de Judo y Deportes Asociados en la tercera posición del medallero por federaciones.
Más allá de los podios, la actuación española dejó también varios resultados destacados, con diferentes representantes nacionales compitiendo por las posiciones de honor a lo largo de las tres jornadas. Un rendimiento colectivo que refleja el potencial de una nueva generación que comienza a hacerse un hueco en las grandes competiciones internacionales.
España concluye así su participación con dos campeones de Europa, cuatro medallas y el tercer puesto en el medallero general. Sin dudas Podgorica deja así un balance especialmente alentador para el futuro inmediato del judo español.
El siguiente desafío elevará todavía más el nivel de exigencia: el Campeonato del Mundo Júnior. Allí, los jóvenes judokas españoles tendrán una nueva oportunidad para confirmar en el escenario mundial todo lo mostrado en Montenegro y continuar dando pasos hacia la élite internacional.
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