Durante cuatro días, Gran Canaria se convertirá en el epicentro del judo europeo con el inicio del Campeonato Europeo Cadete de Judo "Equipo del Milenio" 2026 en una de las islas más espectaculares de Europa. Ya se ha anunciado el primer hajime y los jóvenes talentos más prometedores del continente han comenzado su búsqueda de la gloria europea.
El primer día se disputan las seis categorías de peso más ligeras: chicas de -40 kg, -44 kg y -48 kg, junto con chicos de -50 kg, -55 kg y -60 kg. Pero más allá de las medallas y los podios, se esconde otra historia, una que captura a la perfección el espíritu del judo.
Entre los numerosos excampeones que ahora guían a la próxima generación desde el banquillo, una figura destaca de inmediato. Anaisis Hernández , medallista de plata olímpica en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, lidera con orgullo al equipo cadete de Italia. Su trayectoria es extraordinaria: 8.473 kilómetros a través del Atlántico, desde Cuba hasta Europa, demostrando que en judo el conocimiento no conoce fronteras.
Italia es una nación con una rica tradición y ambición en el judo, y Hernández comprende mejor que nadie lo que significa representar a un equipo con grandes expectativas. Sus bases fueron forjadas por uno de los entrenadores más legendarios de este deporte, el fallecido Ronaldo Veitía, cuyo extraordinario legado incluye numerosas campeonas olímpicas y mundiales. Hoy, las enseñanzas que él le transmitió se están transmitiendo a una nueva generación que luce un emblema diferente, pero que abraza los mismos valores.
Reflexionando sobre la oportunidad, Hernández habló con auténtico orgullo: «Para mí, es un gran honor y un verdadero privilegio. Después de tantos años entrenando en Cuba con Ronaldo Veitía, ahora tengo la oportunidad de trabajar con la federación italiana de judo. Es una federación con grandes expectativas y una orgullosa tradición, y formar parte de este Campeonato Europeo Cadete significa muchísimo».
Tras haber trabajado durante el último año con el programa de cadetes de Italia, Hernández ha reconocido rápidamente la solidez del sistema de formación del país. "Llevo aproximadamente un año trabajando con el equipo de cadetes italiano. Ha sido una oportunidad maravillosa, ya que Italia cuenta con un equipo de cadetes muy fuerte, como hemos podido comprobar con sus excelentes resultados. Sus cadetes, tanto juveniles como sénior, también rinden a un nivel muy alto. Estoy sumamente agradecido a la federación por la confianza depositada en mí".
Hernández ve este momento como algo más que un cambio de carrera; es un reflejo de los valores que el judo siempre ha representado. "Espero lograr grandes resultados durante esta transición de un país a otro. Trabajar a este nivel demuestra la verdadera integridad del judo, y por eso estoy muy agradecida".
Gran Canaria también me ha dejado una huella imborrable. "Esta es una oportunidad fantástica. El lugar, la organización y estar aquí en España lo hacen muy especial. Hablar español también me hace sentir como en casa. Casi me siento como en mi propio país, y eso ha hecho que esta experiencia sea aún más significativa".
Quizás ahí reside la mayor belleza del judo internacional. Una medallista olímpica formada en Cuba ahora contribuye a forjar el futuro del judo italiano, transmitiendo las enseñanzas de uno de los entrenadores más grandes de este deporte. Es una historia que nos recuerda que, si bien las banderas pueden ser diferentes, los valores permanecen intactos. El respeto, la educación y el conocimiento compartido siguen uniendo a generaciones y naciones por igual. Ese es el verdadero espíritu del judo.
FUENTE: EJU/Szandra Szogedi
FOTOS: EJU/ Gabi Juan/Judoinside.com/IJF
